Escribir me sabe a libertad,pero no me gusta comer sola.Acompáñame y echa un vistazo al menú de hoy.

Filosofadas

Escribir para entender

Hay días en los que la cabeza parece un cajón de sastre: botones sueltos, hilos enredados, una cremallera que no sabes de dónde ha salido. Esos días escribo. No para hacer literatura, sino para vaciar el cajón encima de la mesa y ver qué hay.

Escribo para poner orden en el caos, para escucharme mejor, para entender lo que siento y lo que pienso. Lo que en la cabeza da vueltas sin descanso, en el papel se queda quieto y se deja mirar.

Escribir no cambia las cosas, pero cambia la forma en que las miro. Y eso, a veces, es casi lo mismo.

Si nunca lo has probado, coge un papel cualquiera y escribe tres líneas sobre cómo estás. Sin adornos. Luego léelas en voz baja. Puede que te sorprenda lo mucho que sabías sin saber que lo sabías.

Zoe Milis

Comentarios (1)

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  1. Clara Montes

    Escribir no cambia las cosas, pero cambia la forma en que las miro. Me lo apunto.